LAS
FAMIEMPRESAS
Una famiempresa es aquélla empresa en la que
el capital y, en su caso, la gestión y/o el gobierno están en manos de una o
más familias, que tienen la capacidad de ejercer sobre ella una influencia
suficiente para controlarla, y cuya visión estratégica incluye el propósito de
darle continuidad en manos de la siguiente generación familiar. Carece de
trascendencia, por consiguiente, el tamaño de la empresa, que puede ser tanto
una pyme como una gran corporación, así como la forma de la misma, que abarca
tanto a las empresas individuales como a las organizadas como sociedad. Lo
realmente decisivo a la hora de calificar una empresa como familiar son dos
cosas: una, la capacidad de control –político- que sobre la misma puedan
ejercer una o varias familias (empresa unifamiliar o multifamiliar, según el
caso); dos, el deseo de los propietarios de que la empresa continúe en manos de
la propia familia mediante la incorporación de la siguiente generación familiar
a la propiedad y, en su caso, a la gestión y/o al gobierno de la misma.
Incorporación, que cuando se planifica adecuadamente, se lleva a cabo mediante
la implantación de un protocolo familiar.
Claves para que su
famiempresa sea exitosa y sostenible
La importancia que tienen este
tipo de empresas para cualquier economía es determinante, sin embargo, no todas
pueden convertirse en grandes compañías como lo han sido Carvajal y Bavaria.
Pero, ¿cuáles son las claves de
éxito para hacer de su empresa familiar un negocio saludable y sostenible? Esa
es la pregunta que intenta responder este artículo.
Expertos
en consultoría a empresas de familia y gobierno corporativo, consultados por
LR, aseguran que la permanencia y eficiencia de la empresa familiar puede lograrse
por medio de estrategias y herramientas para su sostenibilidad y crecimiento y
una buena planeación estratégica para la competitividad.
Según Edgar Suárez, consultor
en empresas de familia y gobierno corporativo de la firma Suárez y Asociados,
consultoría empresarial, una de las estrategias para lograr tener una
perspectiva diferente y abierta de un negocio familiar es involucrando a un externo
en la toma de decisiones gerenciales, asunto que no suele ser fácil para los
miembros de la familia que están a cargo del negocio famililar.
"No es fácil para las
familias empresarias entender que un tercero , al no tener la carga afectiva y
familiar puede aportar una visión estratégica y abierta, pensando solo en la
empresa y en el negocio. Sin duda, esto es clave para la sostenibilidad de una
empresa familiar", expresó.
Por tanto, se recomienda
construir relaciones de confianza con asesores profesionales en diferentes
campos, financieros, contables y administrativos.
Suárez agregó que son diversos los factores que logran
llevar al éxito a una empresa familiar. "En primer lugar, la comunicación
clara, amplia y constante, que se traduce en buenas relaciones familiares, la
información oportuna a los miembros de la junta directiva, tener claridad hacia
dónde se va como familia y hacia dónde se quiere llegar como empresa".
También destacó la
profesionalización, es decir, manejar la empresa como si no fuera de familia,
lo cual lleva a ubicar en los cargos a las personas con las mejores aptitudes,
independientemente de que sea o no de la familia, lo que se traduce en
formalidad y rentabilidad para las empresas.
Para ello, son comúnmente
utilizados los denominados protocolos de familia, los cuales están orientados a
establecer una serie de reglas de juego iguales, derechos y deberes para todos
los miembros de la familia, dependiendo de su condición y su posición dentro de
la sociedad familiar.
"Finalmente, uno de los
factores más interesantes es la generación de escenarios de separación, entre
el patrimonio familiar y el comercial", afirmó Suárez.
A juicio de Alfonso Navarro,
consultor en teoría de restricciones, uno de los principales problemas en los
procesos de planeación estratégica en las empresas tiene que ver con la
alineación y resultados.
"La
alineación tiene que ver con lograr que las estrategias y tácticas de arriba,
es decir, de los altos directivos, se relacionen con las estrategias y tácticas
de todos los niveles de la organización, en busca del cumplimiento de un gran
objetivo organizacional", puntualizó el consultor.
Y es a partir de una planeación
estratégica, alineada en todos los niveles de la organización y enfocada a los
resultados, que las empresas logran identificar o crear ventajas competitivas
que las diferencien de otras, lo que significa que no siempre las ventajas
competitivas que piensan que poseen las empresas, marcan un valor agregado para
los clientes.
"Cuando se cuestionan a la
empresas sobre cuáles son las ventajas competitivas que poseen, uno suele
escuchar de todas lo mismo: atención al cliente, calidad en los productos,
última tecnología, entre otras. Sin embargo, es fundamental entender que la
verdadera ventaja competitiva tiene tres características: ser diferente a la
competencia, que por ella mis clientes me valoren y que sea difícil de
imitar", expresó Navarro a LR.
Finalmente, la sucesión es otro
de los retos a los que se enfrentan las compañías de familia. Elegir al sucesor
más idóneo y apto para lograr la continuidad y superar con éxito el cambio
generacional se ha convertido en un tema prioritario, que ha traspasado los
esquemas tradicionales de elegir al sucesor, simplemente, por lazos afectivos.
Actualmente, el fracaso en la
sucesión afecta al 70% de las compañías familiares en el mundo. Para evitar
inconvenientes de este tipo expertos recomiendan definir la estructura
societaria y reglas de sucesión claras, que permiten preparar a la empresa con
anticipación para surtir el proceso de cambio generacional. Como dato
importante, en el caso de Colombia, cerca del 75% del total de las sociedades
son de tipo familiar, generan alrededor del 65% de empleo en el país.
LOS
FACTORES PROTECTORES
Según
Edgar Suárez, consultor a empresas de familia y gobierno corporativo, existen
unos factores protectores claves que se deben tener en cuenta para darle un
manejo adecuado a una empresa familiar.
Por un lado y quizás el más
importante es la comunicación clara y abierta entre los miembros del sistema
familiar, lo cual permite una expresión franca de emociones y sentimientos; la
solidaridad y colaboración en el enfrentamiento y la resolución de problemas
que siempre se hacen presentes en el día a día del negocio familiar.
Asimismo,
suficiente cohesión de la estructura familiar, que permita afrontar los
problemas sin que la familia se rompa. Por último, una organización familiar
flexible, que permita cambios adaptativos con suficiente rapidez.
"En este orden de ideas,
es importantísima la comunicación constante y asertiva entre los miembros de la
familia, pues a pesar de los conflictos inevitables en las familias, la
comunicación siempre permitirá que las empresas familiares conduzcan sus
procesos hacia un nivel cada vez más alto de profesionalización". Agregó
que es vital saber separar lo familiar de lo laboral.

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