EL
SOCIO
Del latín socĭus, socio es el individuo que se une a otro para desarrollar
algo en conjunto. Las personas que se vinculan con un objetivo en común (es
decir, que se asocian) forman una sociedad.
Por ejemplo: “Necesito un socio para poder
llevar a cabo este proyecto”, “Estamos en problemas: un socio se retiró de la
empresa y no tenemos más capital”, “Esta tarde tengo una reunión con nuestros
socios de Brasil”.
En este sentido es muy importante reconocer
que todo socio de una empresa o sociedad cuenta con una serie de derechos y,
por supuesto, de obligaciones en base a la legislación y también en función de
la forma societaria que se haya elegido.
Por ello, de manera básica, y partiendo de
estas características, podemos establecer que existen dos clases fundamentales
de participación en las distintas empresas. Así, por un lado, está la llamada
participación paritaria que es aquella que se produce en el seno de una
cooperativa, por ejemplo. En la misma, por tanto, todos los socios son iguales,
cuentan con los mismos derechos y a la hora de votar cuestiones de diversa
índole, cada uno de ellos posee un único voto.
En segundo lugar, está la participación en
base a la aportación de cada uno de los socios. En las llamadas sociedades
mercantiles son en las que tiene lugar aquella que deja patente que no todos
los socios son iguales pues cada uno tiene un peso en base a la aportación de
capital que haya llevado a cabo. Eso a su vez se traduce en que quien más
dinero haya invertido en la misma cuenta también con más poder de decisión.
Existen diversas clases de socios. Los socios industriales son quienes
participan de las ganancias de una empresa gracias a su aporte de conocimientos
o trabajo, pero sin contribuir con capital.
Distinto es el caso de los socios capitalistas, que inyectan
dinero a una compañía con el objetivo de, en el futuro, obtener una mayor
cantidad a través de ganancias o intereses.
Cuando los socios de una sociedad disponen de
los mismos derechos y de la misma cuota de participación, suele tratarse de un
club o de una cooperativa. En estos casos, cada socio tiene derecho a emitir un
voto en la toma de decisiones. Si, en cambio, los derechos están determinados
por los aportes realizados, se trata de una sociedad mercantil.
Otra clasificación habla de socios con responsabilidad limitada
(asumen una responsabilidad ante la ley de acuerdo al capital aportado a la
sociedad) o socios con responsabilidad ilimitada (que tienen la obligación de
asumir lo que debe la sociedad con su patrimonio, tanto presente como futuro).
Socio, por otra parte, es un elemento
compositivo que menciona lo social o a la sociedad: “Las distintas regiones de
nuestro país presentan grandes diferencias socioculturales”, “El nivel
socioeconómico europeo no puede compararse con el latinoamericano”.

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